BRASIL, PERU, BOLÍVIA E ALEMANHA LANÇAM A CARTA DE CAJAZEIRAS PARA A AMÉRICA LATINA

Por Nabila Ferreira (CERSA)

www.cersa.org.br

 

Documento é resultado dos diálogos entre países durante o Curso Internacional de Energias Renováveis

O Curso Internacional de Energias Renováveis, na cidade de Cajazeiras (PB) encerrou suas atividades nesta terça-feira (16/10), com um dia voltado para a reflexão e o debate sobre a semana de intensa programação teórica, prática e cultural, além de ações futuras do Grupo 3+1.

Ao longo do dia, participantes de Brasil, Bolívia, Peru e Alemanha puderam avaliar individualmente sobre as experiências obtidas com o curso. Contando com a presença de Michaela Verboom, representante da MISEREOR na América Latina, as nações dialogaram acerca das questões latentes no campo energético e redigiram a Carta de Cajazeiras para América Latina

Para Tania Ricaldi – GTCCJ da Bolívia, “foi uma semana muito rica em experiências, diálogos e reflexões porque permitiu contextualizar a importâncias das energias renováveis, principalmente neste momento de crise em relação aos modelos de desenvolvimento e seus impactos sociais e ambientais.  Além dos impactos, pensar a responsabilidade que isso significa, a nível planetário, para a sobrevivência não só da espécie uma humana, mas de muitas outras que fazem parte do planeta. ” – explica.

Nos momentos finais da mística de encerramento, destaque para um momento de homenagem a Ademar Bertucci, economista e professor, grande nome da Economia Solidária, que faleceu nesta última segunda-feira (15).

A Carta de Cajazeiras para América Latina

O documento é mais um esforço entre nações para manifestar a necessidade urgente do uso de energias sustentáveis em contraponto ao de energias fósseis, perante o desequilíbrio climáticos do planeta.

Nesse sentido, a carta afirma que o acesso às energias limpas é um direito fundamental de todos os povos e deve ter especial consideração e respeito pelos territórios integrais das comunidades indígenas nativas, camponeses de sua cultura, meio ambiente, atividades econômicas e sociais e, acima de tudo, autonomia.

Além disso, alerta sobre os planos do governo no Brasil, Bolívia e Peru para implementar o Programa de Integração de Infraestrutura da Região Sul-Americana (IIRSA), agora chamado COSIPLAN para tornar-se exportadores de energia, através da implementação de barragens hidroelétrica, gerando impactos ambientais gravíssimos a natureza e socioeconômicos às comunidades locais afetadas.

 

Leia a carta na íntegra:

Carta de Cajazeiras para a América Latina

En el esfuerzo de compartir experiencias, bajo el sol del noreste brasileño, el Fórum Mudanças Climáticas e Justiça Social do Brasil, el Grupo de trabajo Cambio Climático y Justicia de Bolivia, el Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático de Perú y MISEREOR de Alemania articulan una alianza para la realización del I Curso Internacional de Energías Renovables, que se llevó a cabo en Cajazeiras – Paraiba del 10 al 17 de octubre del presente año; con una metodología de curso por inmersión, una oportunidad de intercambio de vivencias entre los compañeros de Brasil, Bolivia, Perú y Alemania, articulados por el Fórum Mudanças Climáticas e Justiça Social (Grupo 3+1), en acciones de diseminación y uso de tecnologías en fuentes renovables de energía, en especial la solar fotovoltaica, emprendidas por comunidades rurales y urbanas del semiárido paraibano.

A partir del intercambio de experiencias y reflexiones realizadas durante el proceso del curso consideramos que:

La problemática energética es de naturaleza ambiental, causada principalmente por el uso intensivo de fuentes fósiles de energía (hídrica, petróleo, carbón y  gas), que provocan serios impactos al  medio ambiente, notoriamente por la  emisión de gases de efecto invernadero, acarreando desequilibrios sistema climático mundial.

Que los pueblos latinoamericanos consideram que la democracia es la forma de poder enfrentar una coyuntura crítica del cambio climático, por ello se hace fundamental garantizar que los derechos civiles conquistados no retrocedan, observamos con mucha preocupación el resurgimiento del  fascismo en el Brasil, además de prácticas autoritarias y extractivistas de los gobiernos de Bolivia y Perú. Así como los constantes ataques a la  soberanía territorial de las comunidades tradicionales, sea indígenas, campesinas o quilombolas en toda América Latina. La dignidad de los pueblos, sea en las ciudades, el campo, el bosque y ribereños, pasa por garantizar la soberanía y/o seguridad energética, hídrica y  alimentaria, para poder ejercer la ciudadanía con plenitud.

Es fundamental comprender que la seguridad abarca mucho más que el simple ”abastecimiento continuo y regular” de energía, agua y alimento. Para ser realmente soberanos tenemos que garantizar nuestras fuentes se mantengam limpias de combustibles fósiles, de poluciones y  venenos. Esas preocupación son referencias para los Estados, con el establecimiento de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sustentable, y también por la sociedad civil, cuando nos presentamos en el 2015 con la Carta de Pombal y el 2017 con a Carta de Tarapoto Perú, fruto de la resistencia y resiliencia de los pueblos andino,  sertanejo, chaquense,  amazónico, que conviven en los territorios de América Latina.

Consideramos que el acceso a formas de energías limpias y sostenibles,  es un derecho fundamental de todos los pueblos. Se hace necesario desterrar la idea de la mercantilización de la energía, la promoción del uso democrático, justo y sostenible de fuentes renovables de energía se presenta como respuesta para mitigación del cambio climático y herramienta para afrontar las necesidades socio ambientales que a partir del intercambio de experiencias y reflexiones realizadas durante el proceso del curso consideramos que: La soberanía y/o seguridad alimentaria, energética, hídrica, son fundamental para el ejercicio de los derechos económicos, sociales cultural y políticos de los pueblos.

La elaboración conjunta de los conocimientos entre la población y la academia es fundamental para el empoderamiento y la lucha por los derechos. “La construcción del conocimiento es una forma de liberación”, que permite el ejercicio pleno de la ciudadanía en los diferentes ámbitos de la vivencia humana, en una relación equilibrada con la madre tierra.

La experiencias visitadas y compartidas durante el curso permitieron visibilizar la labor conjunta entre la población (de las comunidades urbanas y rurales) y las instituciones académicas, técnicas a través del intercambio de conocimientos de forma horizontal y constructiva.

Es necesario abordar los impactos generados por los modelos centralizados de provisión energética (hidrocarburíferas, hidroeléctricas) sobre los ecosistemas y territorios de las comunidades urbanas, rurales, del bosque y ribereñas. En ese sentido, alertamos sobre los planes gubernamentales de Brasil, Bolivia y Perú para la implementación del programa de Integración de Infraestructura de la Región Sud Americana (IIRSA) ahora denominado COSIPLAN y para convertirse en países exportadores de energías, mediante implementación de Mega hidroeléctricas que está destruyendo a nuestra madre tierra, desplazado, empobreciendo a la población local, con el propósito de convertirse en polo generadores de energía hidroeléctrica.

La implementación de tecnologías energéticas limpias debe tener especial consideración y respeto por los territorios integrales de comunidades indígenas originarias, campesinas de su cultura, ambiente, actividades económicas, sociales y sobre todo la autonomía. La consulta previa y consentimiento,  deben ser respetadas por los estados de acuerdo al convenio 169 de la OIT (Organizaciòn Internacional del Trabajo), además es importante mencionar que con las nuevas medidas, leyes o proyectos los países no están siendo consecuentes con los compromisos internacionales asumidos, puntualmente en el Acuerdo de París.

En el proceso de desarrollo del curso internacional de energías renovables hemos realizado reflexiones a partir de la inmersión de las experiencia exitosas e intercambio de experiencia, con todas y todos los participantes, se consideró que es fundamental realizar incidencia como sociedad civil, para que se realice el cambio de las normas de la producción, distribución de la energía eléctrica,  en  los diferentes países latinoamericanos, y así de esta manera poder  contribuir efectivamente a la mitigación del cambio climático, que amenaza la vida de nuestra madre tierra.

 

  • Consolidar y profundizar los procesos democráticos con un enfoque de género y equidad en Latinoamérica, promoviendo y garantizando la participación de la Sociedad Civil organizada (con énfasis en pueblos indígenas, mujeres, juventudes) en espacios tomadores de decisión sobre gobernanza.
  • Ampliación y profundización de los canales de divulgación de los conocimientos tecnológicos con una metodología de educación popular. Es importante considerar que el objetivo de la difusión de conocimientos va más allá de la implementación de la tecnología en sí, o la reducción de los costos generados por el uso de éstas, implica un proceso educativo y de movilización para el cambio de matriz energética, que pongan el uso de energías renovables como una alternativa para la mitigación frente al cambio climático.
  • Diseñar un Marco Regulatorio adecuado, democrático, y justo para la producción, distribución y consumo de energías renovables.
  • La implementación de  políticas públicas, promoviendo la inversión de recursos públicos en el desarrollo de prácticas para la soberanía y/o seguridad energética, alimentaria, hídrica y promoviendo el cambio a una matriz energètica limpia en un modelo socialmente justo, con una participación activa de las poblaciones locales, con acompañamiento y control social sobre el proceso. Con una función de acompañamiento y vigilancia.
  • Profundizar la articulación de la alianza de los pueblos Latinoamericanos, con los ejes:
  1. Soberanía y/o seguridad y energética: se debe modificar las normas locales para permitir una producción descentralizada de energía mediante el sistema fotovoltaico y eólico para garantizar la autonomía energética de los pueblos.
  2. Soberanía y/o seguridad hídrica: El agua es parte de la Madre Tierra, por lo tanto su uso es un derecho de todos los seres vivos de la tierra y debe ser para conservar la vida.
  3. Soberanía y/o seguridad alimentaria: El Agua, la energía eléctrica producida a partir de fuentes renovables y limpias, deben utilizar para promover, consolidar y desarrollar la seguridad alimentaria de los pueblos latinoamericanos.
  4. La recuperación y creación de tecnologías como herramientas para la construcción de conocimiento local que permita resolver las necesidades y problemas que enfrentamos como pueblos latinoamericanos en relación al cambio climático.

 

Cajazeiras, 16 de Octubre del 2018

 

Por los participantes:

 

César Nóbrega – Brasil                                    Tania Ricaldi – Bolivia

Osver Polo Carrasco – Perú                        Michaela Verboom – Alemania

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